Crítica a la tan famosa teoría de El Secreto

el secreto

Hace un tiempo leí el libro El Secreto, en el cual se explica la teoría de que hay que pedirle al universo lo que uno quiera para que este te lo conceda, hablan sobre la idea de que hay que pensar casi constantemente en el objetivo que se quiere y actuar como si ya se hubiera conseguido. De esta forma el universo acabará dándote lo que pides.

Un tiempo después, este otro que se llama El mapa del tesoro: el poder de la acción de Álex Rovira. El mismo critica al libro “El Secreto” diciendo que lo que le falta al libro es acción. Y esta idea es la que voy a explicar a continuación:

De poco sirve que yo esté todo el tiempo pensando en lo que yo quiero si no hago nada con respecto a ese objetivo, de nada sirve que yo incluso me comporte como si ya lo tuviera, si mis acciones no están orientadas a conseguir mi meta. Y es que este es el fallo que muchas personas cometen al leer El Secreto: se quedan en casa pensando mucho y queriendo mucho lo que desean pero sin mover un dedo hacia ello.

Y es que si queremos algo, por supuesto hay que pensar en ello, pero hay que dar pequeños pasos que nos vayan acercando a ese logro. Tengo que orientar mis acciones además de mis pensamientos a lograr lo que quiero. De ese modo, (ahora sí) si todo el tiempo estoy con mi objetivo en la cabeza tendré más posibilidades de llegar a él lo antes posible.

Ejemplo

Imagina que mi sueño es trabajar en una banda de música como guitarrista, toda la vida lo he deseado y ahora quiero alcanzar mi objetivo. Según la teoría de El Secreto debería de pedir al universo este deseo de ser guitarrista, pensar todo el día en ello, incluso empezar a actuar como si ya lo hubiera conseguido. Pongamos que hago todo esto que dice El Secreto, pero no hago nada para que esto se haga realidad, por mucho que piense y por mucho que actué como si lo hubiera conseguido, no conseguiré que nadie llame a la puerta de mi casa a ofrecerme este trabajo.

Ahora bien, pongamos que a esta teoría le añadimos la parte de la acción, que además de estar todo el tiempo pensando en lo que quiero conseguir, oriento pequeñas acciones o pasos para ir acercándome a ello. En el ejemplo que explico de querer ser guitarrista de una banda, al estar todo el tiempo pensándolo, busco en internet bandas actuales y les envío un email personalizado a cada uno de ellos; cuando quedo con gente (sean del ámbito que sean) les hablo sobre mi idea para ver si conocen a alguien y que me puedan poner en contacto; pongo también anuncios en foros de música por si alguien estuviera interesado; me he apuntado a clases de guitarra y lo he comentado con mi profesor y he puesto un anuncio en el tablón de anuncios de la academia. De este modo, las probabilidades de que me contraten aumentarán fuertemente.

 

Con todo esto lo que quiero transmitir es que a veces, con solo pensar y visualizar lo que queremos no basta, necesitamos dar pequeños pasos que nos conduzcan al final del camino, pero tenemos que levantarnos y dar ese primer paso, veréis como si hacéis esto, lo que queríais conseguir llegará antes de lo que pensáis.

Y vosotros, ¿qué pensáis de la teoría de El Secreto y la que he comentado yo? ¿Estáis de acuerdo conmigo? Si queréis podéis compartir vuestras opiniones en la parte de abajo de comentarios.

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Titulado Experto en Inteligencia Emocional, Coach Personal y Ejecutivo, y apasionado de la Psicología y de cómo ser más felices cada día.

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